Artículo revista Espacio Humano
Vamos a empezar comentando las investigaciones de la Sexología Moderna acerca del orgasmo para luego adentrarnos en la parte espiritual taoísta.
¿ Qué es el orgasmo?
Es una respuesta neurovegetativa que el organismo produce a los estímulos generados en la fase de excitación de la respuesta sexual humana, parte del centro neurovegetativo más bajo que se encuentra en la médula sacrolumbar, que se encuentra sometido a las influencias inhibitorias y facilitadoras procedentes de los centros superiores.
Las reacciones orgásmicas se desencadenan a partir de las influencias recibidas a través de los nervios sensoriales y, más específicamente, de las fibras táctiles y de presión que se reparten por toda la superficie corporal. Cualquier parte del cuerpo puede ser erógena. La influencia del cerebro en el desencadenamiento del orgasmo se ha podido demostrar por experimentos llevados a cabo en otras especies animales, estimulando eléctricamente determinadas zonas del cerebro y provocando la respuesta que se perseguía "el orgasmo".
Esta fase de la respuesta sexual viene a liberar al organismo de esta tensión y vasocongestión creciente, mediante unas contracciones espasmódicas y rítmicas en la zona de la próstata en caso del hombre, y musculatura pubococcígea en ambos. Como consecuencia, se produce la eyaculación en el hombre. A nivel psicológico viene acompañado de sensaciones de gran placer.
A la hora de hablar del orgasmo se plantea siempre la misma duda si nos centramos en la Sexualidad Femenina: Clítoris y vagina ¿El mismo orgasmo? Esta controversia influyó en la psicología de Freud y de sus seguidores, que partía de que los orgasmos clitóricos (obtenidos a través de la masturbación o de actos distintos del coito) evidenciaban inmadurez psicológica de la mujer, mientras que los orgasmos vaginales (derivados del coito) eran los verdaderamente sanos y maduros.
Freud creía que evitar el orgasmo clitoridiano era el primer paso hacia la madurez sexual pero con los estudios de Master y Johnson se demostró que la respuesta orgásmica surge de la zona sacrolumbar y se puede obtener de diferentes fuentes de excitación que pueden venir del clítoris, o de cualquier otra zona erógena, e incluso puede ser estimulado por la fantasía de la persona. En la actualidad se considera sano y natural el orgasmo que se produce al acariciar el clítoris.
¿Qué se siente durante el orgasmo? Vibración, hormigueo, tensión... con posterior extensión por todo el cuerpo sobre todo en las féminas. El cuerpo se queda tenso e inmóvil o bien manifiesta contracciones de tipo convulsivo. Estas contracciones se dan a intervalos de 0,8 segundos y su número e intensidad son muy variables. Algunas mujeres son capaces de obtener un elevado número de orgasmos y parece ser que conseguir varios orgasmos seguidos es más sencillo en la mujer que en el hombre, ya que, tras pasar a la fase de meseta, la excitación sexual puede llevarle a un nuevo orgasmo. Esta capacidad de la mujer de disfrutar varios orgasmos seguidos supuso cuando se descubrió una revolución en aquella época tan dominada por el concepto machista del sexo.
¿Qué nos aporta el Tao? Se enfoca en enseñar al hombre a separar la eyaculación del orgasmo porque considera que hombre puede ser multiorgásmico con la práctica, ya que la eyaculación y el orgasmo son dos procesos totalmente diferentes. Se apoya en las investigaciones científicas realizadas por William Hartman y Marilin Fithian, que examinaron a 33 hombres multiorgásmicos que podían tener dos o más orgasmos sin perder la erección.
Mientras los hombres tenían relación sexual con sus parejas se estuvieron registrando el ritmo cardíaco, las pulsaciones por minuto, sus contracciones pélvicas y descubrieron que los gráficos de estos hombres eran iguales a los de las mujeres multiorgásmicas, y se averiguó que la cantidad media de los orgasmos resultó ser de cuatro... Por lo tanto, si, los hombres pueden tener múltiples orgasmos como las mujeres, y más de la mitad de los muchachos experimentan múltiples orgasmos antes de la adolescencia (orgasmos secos).
¿Qué les hace perder esta capacidad? La respuesta es sencilla. Si los orgasmos y la eyaculación tienen lugar a pocos segundos uno del otro, para la mayoría de los hombres se convierten en una única y misma cosa... sin percibir que puede ser diferente.
¿Cómo conseguir ser multiorgásmico? Mantak Chia aconseja, en lugar de pasar la cresta y eyacular, aprender a disminuir la excitación, ya que en los orgasmos múltiples el hombre aprende a parar y detenerse justo antes de eyacular y relajarse aprendiendo a subir esa energía por la órbita microcósmica desarrollando una fuerza sexual que le permita abrir una puerta hacia una sexualidad que se torna compasiva, que permitirá profundizar y crecer espiritualmente...
Los taoístas creen que todos nacemos dotados de virtudes como el respeto, la justicia, el amor, la delicadeza, la compasión... Cuando expresamos estas virtudes la energía (Chi) fluye suave, pero si descuidamos su cultivo, corremos riesgo al combinar nuestras emociones con la energía sexual, se puede multiplicar cualquier tendencia neurótica que podamos tener sino se trabaja.
Por dicho motivo es muy importante meditar con la sonrisa interior, cultivando "la Compasión "que es la madre de todas las virtudes. Es un estado de conciencia superior, que nos permite amar incondicionalmente, aceptar el mundo tal y como es sin sufrir. Para el Tao la iniciación al ciclo de la compasión es el primer paso para poder sentir orgasmos del alma
¡Sed felices!