Cuenado era pequeña nunca pensó que lo que a ella le pasaba era especial. No se sentía diferente al resto de sus amigos, porque creía que las sensaciones que era capaz de sentir las percibían todas las personas.
Nacida en Madrid Emmanuelle Temís se dio cuenta, poco a poco, de que poseía ciertos poderes, con los que de forma pulatina se fue acostumbrando a vivir. "Ver espíritus ya no era extraño y formaba parte de mí", afirma.
Cuando iba a conocer a alguirn interesante visualizaba hasta su cara. -posteriormente, al verles, se impresionaba cuando reparaba que el rostro de aquella coincidía por completo con su videncia. Tambíen podía ver en sueños su imagen debtro de un avión y al mes siguiente, surgirle de repente un viaje. Se trataba, sin duda, de una clarividencia muy desarrollada. Pero no se atrevía a contarle a nadie estas experiencias.
Siguió sus estudios como una chica de su edad. Y cuando ,se graduó de bachiller trabajó como azafata de congresos, apuntándose, simultáneamente, a cursos de inglés y francés. Hasta que en 1990, Emmanuelle fue víctima de una grave enfermedad y ello la impulsó a estudiar medicina natural, doctorándose en homeopatía y acupuntura. Terminado el curso, instaló una consulta en Madrid, pero reparó que sus pacientes la visitaban más para contarle sus penas de amor que para curar sus dolencias físicas. Inspiraba confianza a aquellos que asistían a su consulta y Emmanuelle notaba que, de una forma u otra, ella podía ayudarles a solucionar sus problemas sexuales .
Primero adoptó el papel de confidente, pero sabía que podía aportar más y estudió educa- ción sexual y parasicología para tratar los temas de la pareja.
VOCACIÓN: AYUDAR.
"Vi que, en una de mis vidas, ayudaba a las personas", recuerda Emrnanuelle y decidió continuar haciéndolo.
En un principio, su vocación de ayuda aún no estaba definida y pasó por diferentes fases. Incluso, una vez se concentró para ayudar a un equipo de fútbol y, al final, el marcador fue favorable. Los deportistas le pidieron que fuera "su bruja". Pero ella no aceptó. Descubría que lo suyo era el contacto peresonal y se volcó de lleno a analizar la sexualidad. Para ella ésta es esencial para vivir mejor en el aspecto físico y en el psicológico. "Si tenemos olvidado el sexo, la energía no fluye en nuestro cuerpo", dice. Por eso, explica que la plenitud sexual teine efecto sanador porque con ella el cuerpo y la mente son una unidad.
TAOÍSMO Y SEXO
En el nuevo mundo que la rodeó, Emrnanuelle se sintió atraída por el Reiki, que es la energía del Universo que proyectamos en nuestras manos. Más tarde, la sedujo también el taoísmo, descrito como el camino que nos conduce al firmamento. Con el primero ha aprendido a tocar su propio cuerpo y con el segundo, a deshacer los bloqueos y tabúes que la gente suele tener en cuanto a su sexualidad. Nuestra bruja asegura que en nuestra sociedad, la gente tiene miedo. Para impedirlo recornienda "programarse desde dentro, con una sonrisa interior y exterior".
Emmanuelle enseña ambas filosofías rescatando lo mejor de cada una y combinándolas para asumir la sexualidad con naturalidad. Pero Emmanuelle prefiere que sus alumnos descubran por sí mismos su propia fuerza. Aclara que ellos "siempre buscan que el sexo trascienda al cuerpo". Y no es raro que lo consigan porque esta bruja ataca directo al corazón.
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